Galera (Squilla mantis)

Nombre vernáculo.......:

Galera

Nombre oficial español:

Galera Ocelada

Otras denominaciones:

Sin datos

Nombre científico........:

Squilla Mantis

En otros idiomas.........:

Squille Ocellée (francés) – Spottail Mantis Squillid (inglés)

 

Filum

Clase

Subclase

Orden

Familia

Crustacea

Malacostraca

Sin datos

Hoplocaridae

Stomatopodae

 

IDENTIFICACION

Crustáceo malacostráceo de tamaño pequeño (alcanza tallas máximas de 18 cms.).

Su cabeza está soldada al tórax.

Tiene el caparazón relativamente blando. Este es liso y aplanado, cubriendo la cabeza y los tres primeros segmentos torácicos.

Posee cinco pares de patas de captura con garras y tres pares de patas caminadoras sin tenazas. El segundo par de apéndices torácicos es bastante parecido a las patas de la mantis y con ellos inmovilizan a sus presas, que no pueden escapar al quedar sujetas por las espinas que éstas muestran.

Sus ojos son pedunculados articulados, y están considerados como los más desarrollados de todos los crustáceos. Son capaces de moverse individualmente. Son de color verdoso, con manchas oculares de color púrpura y reborde blanco.

Su color es anaranjado claro, pardo sepia o color salmón, con cantos rojos y azulados. Muestra dos características manchas más oscuras en la parte inferior de su cuerpo.

 

HABITAT

Viven en fondos sedimentarios con barro y en el borde inferior de la zona de praderas de algas, donde excavan galerías con forma de “U”, en sondas de los 20 a los 100 metros.

 

COMPORTAMIENTO

Son depredadores que se alimentan de pequeños peces y crustáceos a los que atrapan con su par de patas en forma de pinzas, acechándolos desde el borde superior de sus galerías.

Durante la reproducción la hembra transporta durante una semana los huevos entre sus patas.

 

OTROS DATOS

Es muy apreciada por el alto valor gastronómico de su carne.

Es referido que las patas que le dan nombre (por su parecido a la mantis) son capaces de dar el golpe más poderoso en su escala de tamaño, hasta tal punto que son capaces de aturdir pequeños peces y otros animales e, incluso, pueden romper las conchas de otros crustáceos golpeándolas repetidas veces.